El editor Jorge Herralde recibe la Medalla de Oro del Ayuntamiento de Barcelona

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Ara.cat, 27/02/2019

“Los premios a los editores en realidad los ganan los autores de su catálogo -decía ayer Jorge Herralde, fundador y alma de Anagrama, el Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona, rodeado de amigos, conocidos y admiradores-. Los has intentado publicar de la mejor manera posible y los has promocionado de manera incansable. Un último punto que va incluido en el lote es apacentar su ego”. Esta fue una de las únicas notas humorísticas que Herralde dejó escapar durante el breve discurso de recepción de la Medalla de Oro al Mérito Cultural de Barcelona, tal vez por la solemnidad del acto, o en parte también debido a la niebla política, que en pleno juicio en el Tribunal Supremo de Madrid ensombrecía un poco el ambiente. Se echaba de menos, por ejemplo, la consejera de Cultura, Laura Borràs, que tenía sesión en el Parlamento y en su lugar había enviado el secretario general, Francesc Vilaró.

 

“Herralde ha contribuido a hacer de Barcelona una capital editorial de primer orden -recordó la alcaldesa Ada Colau-. Desde 1969, Anagrama sacudió la realidad cultural de un país atrapado por el franquismo, haciendo de Barcelona un lugar de vanguardia y modernidad. Forma parte de una generación, en la que también estaba Esther Tusquets y Carmen Balcells, que hizo de Barcelona una ciudad literaria “. “El prestigio de Herralde no se hace en dos días. El esfuerzo de 50 años ha sido continuado, largo y paciente, con la publicación de más de 4.000 libros. Además de la curiosidad de la que hace bandera, ha sido capaz de combinar olfato y buen gusto “, agregó el comisionado de Cultura, Joan Subirats.

 

Jordi Gracia, ensayista y profesor universitario, destacó durante la glosa al homenajeado que “uno de los pilares de la cultura democrática del país es Anagrama”, antes de mencionar “la conexión del catálogo de Herralde con América Latina”. “En momentos en que los populismos tienden a hacer un uso histriónico de palabras como revolución, ruptura y cambio radical, tiendo a pensar que las auténticas revoluciones las hacen personas como Herralde”, dijo.

 

El editor, que se declaró “abrumado por tan buenas palabras”, repasó la historia de la editorial delante de autores como Pere Gimferrer, Eduardo Mendoza, Rodrigo Fresán y Carme Riera, y una nutrida representación de editores, agentes y libreros, entre los que había Nuria Cabutí, Pilar Beltran, Ester Pujol, Eugenia Broggi y Miguel Aguilar. “Hace diez años, cuando organizamos la fiesta de los 40 años de Anagrama, quedó claro que Barcelona es la capital editorial indiscutible en lengua castellana del mundo”, dijo. Diez años después, la ciudad puede presumir de mantener el título. ¿Qué pasará, sin embargo, en un futuro cercano? La advertencia de Herralde fue sutil, pero resonó por las cuatro paredes del Salón de Ciento antes de disolverse.